Thomas Beatie: El hombre que dio a luz

Mucho hemos escuchado, leído y visto en televisión sobre Thomas Beatie, quien se ha adjudicado el título histórico de ser el primer hombre embarazado en la historia. Y, en verdad, es poco lo que podríamos agregar, tan sólo algunas observaciones que deberían servir como ejemplo de proyección, futuro e identidad casi para cualquier persona.

Nacido en un cuerpo femenino y llamado Tracy Langordino, llevó pocos años a Thomas sentirse a disgusto en su propia piel. Más allá de una crisis de identidad sexual en lo referido a atracción hacia uno u otro sexo, Thomas se vio enfrentado a saberse propietario de un exterior que no coincidía con su interior. A sus 24 años tomó una valiente y definitiva decisión, y comenzó a someterse a las intervenciones y terapias propias de un procedimiento de cambio de sexo, incluyendo la dosificación de testosterona, hormona que acentuó sus rasgos masculinos sin atrofiar su sistema genital  femenino.

Thomas Beatie

A muchos llamó la atención su decisión de no suprimir su sistema reproductivo. Fue tildado de cobarde, pero él no escuchó a quienes lo agredían. Thomas tuvo una idea muy en claro: preservar su derecho biológico a ser progenitor. Casi como en un giro del destino, conoció a quien hoy es su esposa, Nancy, quien había debido someterse a una histerectomía por causa de una enfermedad pasada. Poco después de contraer matrimonio, Thomas y Nancy decidieron embarcarse en la labor de ser padres, con un detalle peculiar: sería Thomas quien gestaría a la criatura.

Sin saberlo, sus historias coincidieron casi a la perfección. Y hay aquí un detalle que no hay que obviar, ni omitir, siquiera olvidar: el que Nancy no pudiese gestar no tuvo influencia alguna en la determinación de Thomas por conservar sus ovarios y útero. Fue, de hecho, una decisión propia, individual, y sin consideración alguna por el destino. Y lo digo en el mejor de los sentidos: Thomas tuvo el buen juicio de saberse dueño de su propio cuerpo, y de tener en cuenta que su identidad sexual no era una razón para omitir su derecho como ser biológico. Si no hubiese conocido a Nancy, si no hubiese hallado el amor en su vida, si hubiese suprimido su sistema reproductivo femenino, Thomas no hubiese podido llevar a la realidad su sueño de ser padre, cualquiera hubiese sido su situación particular.

Todos y cada uno de nosotros podemos aprender algo de esta persona tan sensacional, tan buen previsor, tan anticipado y tan claro en cuanto a sus deseos como persona. La suya fue, en verdad, una determinación admirable: Thomas burló a las convenciones sociales, y lo hizo guiado por una fuerza mucho superior a las leyes, a los estándares, y al propio destino: su decisión fue impulsada por puro amor. Él lo resume en una frase que deberíamos aprender y memorizar todos nosotros, ya seamos gays, lesbianas, heterosexuales, bisexuales, transexuales: todos. “Creo que no es un sentimiento masculino o femenino la necesidad de tener un hijo, sino humano”, dijo Thomas, en una verdadera cátedra de vida, para luego agregar que “el amor es lo que hace la familia, en estos tiempos, no hay un concepto claro de normalidad”.

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2009 (c) Alfredo Carrión Vermiglio

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{ 1 comentario… léelo más abajo oagrega uno }

Alfredo mayo 4, 2009 a las 13:14

Rubén, el primer hombre embarazado de España:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/llamo/Ruben/estoy/embarazado/elpepusoc/20090329elpepisoc_9/Tes

“Un transexual de 25 años espera gemelos para septiembre – Médicos y su propio colectivo le critican”

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