Salir del armario con tus padres puede ser una buena experiencia

ilovemygayson

Soy un adicto confeso de las estadísticas del blog. Las reviso cada dos por tres no sólo para ver cuántas personas han entrado en los últimos 10 minutos, sino para observar qué es lo que han buscado en Google o desde dónde han venido.

Esta mañana estaba poniéndome hasta arriba de café + estadísticas, cuando he visto un enlace proveniente de GaysPeruanos.com, una red social para… gays peruanos. El nombre lo indica, ¿no? 🙂

Leyendo la página desde la que provenía el enlace, me encontré con una historia bastante inspiradora y positiva. Uno de los miembros cuenta cómo fue salir del armario con su mamá.

Espero que no le moleste haber copiado aquí lo que escribió, pero es que me ha encantado y estoy seguro de que a ustedes también les va a gustar. Aquí va:

“Yo solía pensar que nunca le iba a decir a ninguno de mis viejitos que yo soy gay. Pensé en todos los escenarios y formas en que viviría mi vida una vez alcanzada la independencia económica y un grado de adultez y, la verdad, esto cuando estaba todavía en el colegio -13 a 17 años- en secundaria, la idea que más se asemejaba a una salida a todo ello para mí, era la de nunca confesar mi secreto.

Hubo un tiempo en el que no me importó mucho porque durante la secundaria estuve con alguien que me hizo olvidar todo, pero cuando eso terminó la depresión y el estrés de no ser honesto conmigo mismo y con la gente que quiero me fue en cierta forma consumiendo, bajé mucho de peso y palidecia casi a diario.

Hace casi 2 años las circunstancias me llevaron a tal angustia que sentí que no podia relegarlo más y tenía que hacer algo, así que, recuerdo un día de verano lo pensé muy bien y escogí a mi madre para ser mi confidente en un 100%.

Ese día antes de salir para la academia de inglés, le dije que tenía algo muy importante que decirle y que fuera pensando qué era. Que era un secreto que tenía que contarle y que fuera especulando qué podria ser. Ella me reclamó que la dejara en intriga antes de irme.

Pero mi propósito era el que al dejarla en intriga ella luego me pidiera revelarle el secreto porque yo sabía que si no le decía nada, al regresar de mi clase no iba a tener el valor para decirle. Quería tener algo que me atara a confesarlo definitivamente ese día. (Nota de Alfredo: ¡Excelente idea!)

Cuando regresé a mi casa esa noche. Nos fuimos a conversar a mi cuarto.
La senté y le dije que estuviese tranquila. Solté algunos chistes y cosas que me habian pasado durante al día. Nos reímos un rato para luego entrar en algo más serio.

Le pedí que recordara y volviera en el tiempo a cuando yo tenía 11 años. Que recordara los tiempos cercanos a mi primera comunión. Y que recordara una lista de oraciones que nos pidieron hacer en el colegio en la que yo habia dado cuenta de mis pecados, por supuesto en el colegio esto fue un consejo para recordarlos y no teníamos supuesto dárselo a nadie, pero yo tontamente la guardé.

También le pedí que recordara el primer pecado que listé. Para esto ella ya estaba algo nerviosa y solo asentía.

Le pregunté si lo recordaba. Ella asintió nuevamente. Le pedí que me recordara que decía. Para esto su expresión cambió como quisiendo llorar y me pregunto si era gay. Le respondí con un sí. Ella entró en llanto y para esto ya la había cogido de las manos; ella apretaba mis manos duro con las suyas.

Y es que el primer pecado que escribí en esa lista cuando tenía 11 años decia:  “Soy homosexual”. En esos tiempos yo acudía a un psicólogo que no sólo me ayudaba en los estudios pero también con los problemas que había en la casa; mis padres discutían demasiado y al parecer querían divorciarse.

Mi mama le mostró la lista y el pecado que escribí al psicólogo. Él le dijo que posiblemente no era nada malo y que me preguntara qué significaba. Cuando ella me preguntó en ese entonces, recuerdo que yo entré en panico y lo único que se me ocurrió con la mente de un niño de 11 fue que pensaba que los hombres que besaban a otros ya sea en las mejillas o en la boca era homosexual, que así lo había escuchado. Y que yo varias veces para saludar a mi papá y hermano les había dado un beso en la mejilla. Mi madre sonrió y me explicó cómo eran las cosas y el tema no se volvió a tocar. Bastante tonto creo yo, tal vez era algo con lo que ella no queria lidiar en eso entonces por eso no le prestó atención y pasó a negarlo diciéndome que eso no era ser homosexual.

El psicólogo tampoco me lo preguntó cuando lo ví después de ese episodio, tal vez un poco más de indagación por parte de ellos me hubiese ayudado a revelar algo. No los culpo. Las cosas pasan siempre por un motivo.

Regresando al día en que se lo confesé… Cuando ella ya se había calmado. Le expliqué que me había dado cuenta desde temprano y esa carta con mis pecados era el reflejo de ello. Que le había mentido en ese entonces.

Ella preguntó cosas como si estaba seguro, que talvez estaba confundido, etc.

A todo respondí que me sentia 100% seguro y que no había duda, la miraba a los ojos en todo momento tratanto de demostrar calma y seguridad.

Ella echó a llorar nuevamente y yo no me pude contener y tambien empecé a llorar… En un momento le pedí con lágrimas que no me abandonara, que ella era lo más importante para mí. Me abrazó y me dije que no habia forma en que ella me abandonaría, que no habia forma de que mo me quisiera. Me sostuvo el rostro, sonrió y me dijo “Yo te voy a apoyar”.

Creo que ese fue y es hasta ahora uno de los momentos más felices de mi vida.

Las cosas ahora están mucho mejor. Es verdad que después de habérselo dicho hubo momentos en los que ella se sentía insegura. Luego se enteró mi tía… y con ella podían conversar de esto. Creo que eso ayudó.

Mi mamá está contenta y creo que en cierta forma me expresa su cariño mucho más de lo que hacía antes.

AH! y le gusta bromear sobre ello jaja 😀 A veces escuchamos algo en la radio o en la tele, ella lo vuelve chiste y yo me echo a reír :-)”

-Escrito por Fernando, de GaysPeruanos.com.

Una de las anécdotas más inspiradoras que he leído últimamente. ¡Y espero que a ustedes también les haya inspirado muchísimo!

A Fernando: Muchas gracias por contar cómo te fue. Si algún día te pasas por aquí, nos encantaría saber más novedades!

A Antonio S.: Mil gracias por mencionarme en el foro! Me alegro de que te haya gustado mi post 😉

Y a tod@s los demás: ¡Me encantaría saber cómo les ha ido a ustedes con sus padres! Sería más que bueno leer más experiencias: para mí, para los demás lectores y para ustedes mism@s.

¡Un abrazo y hasta la próxima!

firma alfredo carrion

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2009 (c) Alfredo Carrión Vermiglio

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{ 3 comentarios… léelos más abajo oagrega uno }

Alberto octubre 5, 2009 a las 22:36

gracias por esta publicacion si me gusto y por el enlace que me enviaste
🙂

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Alvaro enero 16, 2010 a las 01:07

Dios, no se me ocurre nada mas que decir . . . Bueno revise la fecha de este post.. si es antiguo pero me quede con la boca abierta ! es que por contarles un poquito acerca de mi ( creo que despues de leer esto como que me da mas seguridad) tengo actualmente 16 años y resido en el Peru (de alli por que me he quedado con la boca abierta) y es que, si bien es cierto el Peru ha estado cambiando, la sociedad aun no parece aceptar a los homosexuales, bisexuales y transexuales, el por que? no tengo ni idea.

Hoy estando en la academia de verano comentaron unas amigas que cuando viajaron a un sitio vieron a 2 mujeres besandose y yo les pregunto: ¿ que opinas de los gays y lesbianas? ( como quien no quiere la cosa eh?) me responden que ” como que a los gays si pero como soy mujer no se…” sobra decirlo me bajo totalmente el animo . . . Pero, aun asi saque el coraje para decirle con toda la sinceridad del mundo: y quien eres tu para decirles como llevar su vida?. No dijeron ni una palabra mas del tema. Por esa experiencia que me paso hoy es que leer esto me ha levantado el humor totalmente. Y claro el hecho que mencionen a mi pais (perdon no puedo evitarlo =D) Bueno, la historia que nos relata muestra que “lento pero seguro” el mundo esta cambiando hacia una sociedad sin tabues, ni racismos. Muchas gracias Fernando, tu historia es una esperanza para todos y a Alfredo por el increible blog

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Alfredo enero 18, 2010 a las 08:10

Así se habla, Álvaro! Estáte seguro que poco a poco las cosas irán cambiando en la sociedad, pero el cambio más importante tiene que suceder en nuestras mentes (en tu mente).

Un abrazo enorme y gracias de nuevo por estar por aquí 🙂

Por cierto: ahora mismo estoy saliendo con un chico peruano :-p ¡Me encanta! Es muy dulce, agradable, guapito y tiene una forma de hablar (el acento) que dan ganas de comérselo. ^^

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